viernes, 10 de febrero de 2012

COSTA POLÍTICA

*Nadie previene ahogamientos en playas turísticas
*Los pepenadores no están tan jodidos
Por: David O.
      El nombre de Leonardo Chávez Moreno posiblemente no le diga nada y para las autoridades solo signifique un número más en la estadística y para los funcionarios en materia turística no signifique nada porque entre más se oculte ese tipo de casos mejor para la imagen -según ellos-, pero sería necesario reflexionar que darle la verdadera dimensión a un problema puede hacer que se solucione. Leonardo es el turista de Celaya, Guanajuato, que se ahogó en playa Troncones el pasado lunes, cuyo cuerpo fue hallado flotando el miércoles.
      Pasó como una noticia que al otro día es desplazada por otra más importante, pero habría que cuestionar y analizar la problemática; para algunos quizá solo sea un caso porque han pasado muchos similares y como que ya se hizo costumbre, pero esto no debería pasar en una playa turística de cualquier municipio, al menos no por falta de vigilancia.
      Ya son años de falta de vigilancia por parte de los tres niveles de gobierno que no coloca salvavidas de manera permanente en playas, lo que debería ser una norma; solo en ocasiones como son temporadas turísticas o puentes importantes realizan los operativos y recorridos en las distintas playas.
      También colocan torres salvavidas que solo permanecen durante el periodo turístico y luego son retiradas o sea que alguien que visita el destino fuera de la temporada y se muere ahogado pues para la autoridad no es muy relevante porque no tiene que responder, lo único que les ha importado es decir que el saldo fue blanco en los periodos turísticos.
 En otro orden de ideas le comento que las autoridades del municipio o sea el cabildo le otorgó el permiso o concesión para operar el basurero a una empresa de Michoacán y ahora tienen el problema de que no saben a dónde meter a los pepenadores pues no pensaron en ellos, bueno los regidores dicen que sí y que hasta la condición es que se mejoren las condiciones en que viven pero lo que no se imaginaron y posiblemente por eso dijo que no pensaron en ellos es en realizar un estudio socioeconómico serio.
 La propuesta del empresario, Floriberto Patiño, es contratar a los pepenadores -no sabemos si a todos e incluso a los de edad avanzada- y darles un pago de sueldo mínimo para que sean sus esclavos, digo sus empleados, pero lo que nadie sabía es que los trabajadores del basurero llegan a percibir hasta dos mil pesos a la semana por la venta de productos reciclables y que de ningún motivo van a querer ganar 480 pesos que suman a la semana los 60 pesos diarios que quiere darles.
 El asunto se va volviendo complejo y ya es un problema social que los regidores tienen que tomar muy en serio para evitar que se vuelva una bola de nieve. Comentarios: esoyalose@hotmail.com y en este blog.

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